• +54 (011) 4323-9362
  • |
  • de Lun a Vie de 9 a 17 hs
  • |
  • ciberseguridad@ba-csirt.gob.ar

FECHA DE PUBLICACIÓN

19

10

17

BOLETÍN

N° 25

CLASIFICACIÓN

ADOLESCENTES

_
Libertad de expresión y respeto:
desafíos y controversias en la web

A partir del surgimiento de Internet y, fundamentalmente, de las redes sociales y demás plataformas multiparticipativas, los típicos problemas de convivencia se ponen de manifiesto también en el plano virtual. Histórica es la tensión entre libertad y respeto: ¿hasta qué punto es lícito, saludable y contributivo expresar determinado punto de vista y hasta dónde no? ¿todos los pensamientos merecen ser exteriorizados? ¿cuál es el mejor parámetro para decidir entre decir o callar? ¿qué buscamos cuando damos una opinión?... Y la lista de preguntas bien podría extenderse a lo largo de varias páginas dado que, a la fecha, el poder manejar la información y el lenguaje con responsabilidad sigue siendo un tema a resolver para toda la humanidad.


¿Cuál es el mejor parámetro para decidir entre decir o callar? ¿Qué buscamos cuando damos una opinión? Son algunas de las cuestiones que la aparición de Internet nos invita a hacernos.


Así planteado, parece que abordamos el tema desde una perspectiva puramente ética y, si bien dicho componente es inescindible de la cuestión, no es el único enfoque que puede dársele. Como decíamos al comienzo, la aparición de esta gran red de redes que es Internet y las infinitas posibilidades que la misma ofrece en términos de acceso y disponibilidad de información, implican un antes y un después en múltiples sentidos y el problema “libertad de expresión vs. respeto por la diversidad” no es la excepción.


9k=

Para comenzar a pensar el tema, creemos que es importante tomar conciencia de qué implica el hecho de escribir o publicar algo en Internet, tanto en primera persona como respecto a terceros. Como ya hemos dicho en reiteradas oportunidades, a diferencia de lo que sucede cuando alguien hace un comentario oralmente o en un ámbito informal el cual, con el correr del tiempo, se diluye; todo lo que se sube o publica en la web quedará permanentemente allí. No existe la posibilidad de, en caso de querer borrar algún contenido, tener garantías de que el mismo se elimine completamente de la gran red. En tal sentido, es fácil darse cuenta que, si bien siempre es necesario -a los fines de conservar la armonía con el entorno y demostrar respeto por la multiplicidad de estilos de vida y formas de pensar- usar las palabras con responsabilidad, cuando se trata del uso de Internet, ser responsables y cuidadosos a la hora de expresarse es fundamental. Con esto no estamos diciendo, en lo más mínimo, que haya que callarse o dejar de manifestar ideas y puntos de vista; de ninguna manera. Lo que intentamos decir es que, dado que dentro de Internet se “pierde” la dimensión del tiempo –pensándolo en el sentido que explicábamos más arriba-, siempre seremos “presos” de nuestros dichos y nuestras acciones.


No debemos olvidar que las mismas herramientas y facilidades que Internet nos ofrece de forma beneficiosa, utilizadas de forma incorrecta, podrían traernos consecuencias negativas. Por ello, resulta esencial estar muy atentos y ser conscientes del uso que le damos y hasta dónde nos exponemos.


Es sumamente sencillo constatar que, diariamente, el dilema que acabamos de plantear genera controversias y tensiones entre las personas: noticias transmitidas por los grandes medios de comunicación acerca de personas que son cuestionadas por dichos y opiniones expresadas en Internet; conflictos a causa de que alguien dijo algo de otra persona en público, pasando por encima de su privacidad y derecho a elegir qué dar a conocer y qué resguardar; largas y ofensivas discusiones a través de las redes sociales en las que aparecen comentarios discriminatorios, hirientes e irrespetuosos que culminan con denuncias y, en ocasiones, con situaciones de acoso entre los participantes; y, como éstos, tantos otros ejemplos…

Frente a esta situación y ante la evidencia tan concreta de casos en los cuales, de una u otra forma, podríamos decir que la totalidad de los usuarios de Internet ha formado parte, es evidente que corresponde tomarse un instante para reflexionar acerca de este tema.


2Q==

Desde BA-CSIRT, entendemos que más allá de todas las medidas legislativas -muchas de ellas aún en discusión debido a lo reciente que son éstas cuestiones- y de carácter público que puedan implementarse a los fines de regular la situación y garantizar el respeto por la diversidad, es imprescindible que los usuarios, como tales, se involucren en primera persona y tomen acciones conscientes y concretas en relación a este tema.

Es preciso entender que las mismas normas sociales que usamos en cada uno de los ambientes por los que nos movemos, debemos aplicarlas también a la web. Recordemos que del mismo modo en que nosotros podemos acceder a datos e información de otros, estamos también expuestos; el canal es bidireccional. En tal sentido, es muy útil preguntarse siempre, antes de publicar, comentar, compartir o subir contenidos:

  • ¿qué buscamos con ello?;
  • ¿cuál es el objetivo de dicha acción?;
  • ¿desde qué lugar y asumiendo qué ideas voy a decir lo que quiero decir?
  • en caso de que esa información llegase a personas para las cuales no iba originalmente dirigida, ¿qué pasaría? ¿cómo impactaría ello en mí y en los demás?
  • ¿estoy preparado/a para afrontar las consecuencias que podrían desprenderse de publicar tal o cual cosa?

A través de éstas preguntas buscamos, simplemente, invitar a la reflexión acerca de lo que se está haciendo para que luego, el acto, sea ejecutado desde el lugar de la responsabilidad y no desde el impulso. Está claro que, por las características que tiene la web (inmediatez, posibilidad de crear cuentas anónimas, facilidad para compartir y acceder a información, etc.), es muy fina la línea que separa los buenos de los malos usos de las mismas, por lo cual es fundamental tomar las precauciones necesarias para cuidarnos y cuidar a los demás, de modo que podamos construir entre todos una Internet más segura, útil y confiable.

Tu opinión nos ayuda a seguir creciendo. ¿Querés descargar el boletín en PDF?

Seleccioná la cantidad de estrellas que consideres para habilitar el botón de descarga.