• +54 (011) 4323-9362
  • |
  • de Lun a Vie de 9 a 17 hs
  • |
  • ciberseguridad@ba-csirt.gob.ar

FECHA DE PUBLICACIÓN

16

07

18

BOLETÍN

N° 41

CLASIFICACIÓN

PADRES Y DOCENTES

_
Tecnología y RSE
¿Los "ceros y unos" no tienen impacto social?

Resulta muy común y generalmente aceptada, la idea de que el mundo de la tecnología y los profesionales que allí se desempeñan pertenecen a una suerte de espacio o microcosmos inmaterial, abstracto, regido por el tráfico de unas extrañas “partículas” denominadas bits, codificado por infinitas combinaciones de ceros y unos y con un lenguaje incomprensible para el resto de la humanidad. Y, si bien la descripción precedente constituye una ficción casi cinematográfica, como decíamos al comienzo, en mayor o menor medida, se encuentra a las bases del imaginario colectivo compartido por las personas que no se dedican laboralmente al mundo TIC. Si dicha premisa fuera tratada por “Los cazadores de mitos”, sin lugar a dudas al final del episodio escucharíamos el veredicto de “FALSO”.


Blockchain está revolucionando el mundo, implementándose en ámbitos muy diversos, facilitando y aportando, no solo seguridad sino también transparencia a una infinidad de procesos e, incluso, permitiendo la ampliación de paradigmas.


Ahora bien, ¿cuál es la razón de que tal idea fantástica se haya instaurado y esparcido en el común de las personas? A decir verdad, no lo sabemos. Seguramente haya no una sino varias razones y, probablemente, en gran medida los propios profesionales o el devenir de la materia haya contribuido a la consolidación de tal creencia. Lo cierto es que, en esta ocasión no es eso lo que pretendemos analizar. La fantasía descripta al inicio, nos sirve para empezar a reflexionar acerca de lo siguiente: de acuerdo, aceptamos que el mundo de las creaciones en tecnología no existe en una realidad paralela y que los ideólogos correspondientes no son extraterrestres, pero… más allá del hecho concreto de que actualmente casi todo lo que hacemos a diario está mediado en algún sentido –y muchas veces en más de uno- por tecnología, ¿qué aporta evidencias sobre lo que veníamos pensando? ¿Qué indicios pueden demostrarnos que la realidad de los profesionales que se dedican al campo de la tecnología –fundamentalmente de la informática- no es inmaterial y que las ideas que tienen se basan en diversos intentos de dar respuesta y solución a muchos de los problemas que nos afectan socialmente? Una vez más, debe haber muchos. Sin embargo, en esta oportunidad queremos enfocarnos en el enorme impacto social que está teniendo a nivel internacional y en múltiples disciplinas una tecnología de una antigüedad no mayor a los 10 años y que se percibe muy prometedora; hablamos específicamente de la tecnología Blockchain (cadena de bloques).


No es la primera vez que mencionamos este nombre; en los boletines sobre criptomonedas hemos explicado qué es y cómo surgió dicha tecnología. No obstante, volvemos una vez más sobre el tema para analizarlo desde otra perspectiva; a saber, la forma en la que la tecnología Blockchain está revolucionando el mundo, implementándose en ámbitos muy diversos, facilitando y aportando, no solo seguridad sino también transparencia a una infinidad de procesos e, incluso, permitiendo la ampliación de paradigmas.

Así descripta, se ve muy prometedora pero, ¿en qué nos basamos para decir esto? Bien, uno de los ejemplos más impactantes es el caso de Estonia, la pequeña república báltica que se define a sí misma como una “sociedad digital”. Este caso resulta apasionante. Desde su independencia, en 1991, quienes estaban a cargo de la construcción de la nueva república ya se imaginaban una sociedad de avanzada, apoyada en la tecnología para simplificar y hacer más confortable la vida de sus habitantes. Así fue que, desde el comienzo, la mayoría de los servicios públicos funcionaban de forma digital, a través de Internet. Tal es así, que en el año 2007, como producto de una disputa de carácter político que se venía dando como consecuencia del cambio de lugar del “Monumento para los Libertadores de Tallin” –el cual consiste en la estatua de un soldado de bronce instalado por las autoridades soviéticas en 1947, durante su segunda ocupación a Estonia- la sociedad estonia fue víctima de uno de los ataques informáticos más grandes de la historia: tal como relata la BBC en uno de sus artículos, “a partir del 27 de abril Estonia también fue blanco de enormes ciberataques que en algunos casos duraron semanas. Las páginas web de bancos, medios de prensa y organismos gubernamentales colapsaron debido a niveles sin precedente de tráfico en internet. Redes de robots informáticos -conocidos como botnets- enviaron cantidades masivas de mensajes basura (spam) y pedidos automáticos online para saturar los servidores. El resultado fue que los estonios se quedaron sin poder usar cajeros automáticos y servicios de bancos online. Los empleados estatales no pudieron comunicarse por correo electrónico.”[1]


“El uso de tecnologías de la información en el sector público nos ha impulsado al frente de la modernización [...] y ha convertido a Estonia en un país con uno de los gobiernos más limpios y transparentes del mundo"

Este hecho, lejos de llevar a la incipiente nación a retroceder en su objetivo de convertirse en uno de los primeros países basados íntegramente en sistemas digitales, hizo que desde el año 2008 iniciaran los testeos para incorporar la tecnología Blockchain a sus sistemas y, tal como explican en su sitio web oficial, “desde 2012, Blockchain ha estado en uso operativo en los registros de Estonia, como los sistemas nacionales de códigos de salud, judiciales, legislativos, de seguridad y comerciales, con intenciones de extender su uso a otras esferas, como medicina privada, ciberseguridad y embajadas de datos. La tecnología Blockchain resuelve muchos de los problemas que los profesionales de gestión de datos han estado intentando resolver durante años.”[2]

Actualmente, Estonia es considerada el “Silicon Valley europeo” y se ha convertido en uno de los referentes más importantes, a nivel internacional, en tecnología y ciberseguridad. Y, como es de imaginar, esta forma de gobernar y la enorme digitalización de la vida cotidiana ha generado profundas transformaciones en la sociedad “las estadísticas indican que los estonios tienen un alto nivel de confianza digital.”[3] En un video gubernamental, Toomas Hendrik –presidente de Estonia entre 2006 y 2016- dijo: “El uso de tecnologías de la información en el sector público nos ha impulsado al frente de la modernización [...] y ha convertido a Estonia en un país con uno de los gobiernos más limpios y transparentes del mundo"[4]

Saliendo del ámbito internacional y yendo a nuestro país, en la edición de julio de este año de la revista “FONRES” se publicó una nota sobre la tecnología Blockchain y en ella, entre otras cosas, se explica que Waba.Argentina está desarrollando un proyecto de monedas complementarias, el cual surgió a partir de la dificultad de 65 cooperativas que estaban teniendo dificultades para obtener créditos. De ese modo, desde el año 2016, “nació la moneda PAR,un sistema de intercambio de bienes y servicios en el que 1 PAR equivale a 1 peso argentino. Funciona sobre Blockchain, al igual que las otras criptomonedas, lo que garantiza: seguridad, escalabilidad, efectuar intercambios de forma instantánea y sobre un registro público de transacciones y tenencias de la red.[…] El sistema monetario subyacente a la moneda PAR es el sistema de crédito mutuo, en el que los integrantes disponen de un monto de crédito, o descubierto, es decir, la posibilidad de gastar sin antes haber tenido dinero, pero con el compromiso de que lo que uno toma de la comunidad, lo devuelve después.”[5]


desde BA-CSIRT apostamos al desarrollo y la innovación pensada desde ese lugar, con absoluta responsabilidad y conciencia social, con el foco puesto en las 


Como vemos, está más que demostrado que tanto las ideas como las implementaciones tecnológicas impactan de forma directa en la sociedad. Es por ello que, desde BA-CSIRT  apostamos al desarrollo y la innovación pensada desde ese lugar, con absoluta responsabilidad y conciencia social, con el foco puesto en las personas y en la voluntad de contribuir a la construcción de un mundo más justo y una realidad más simple para cada uno de sus habitantes.



[1] https://www.bbc.com/mundo/noticias-39800133

[2] https://e-estonia.com/

[3] https://www.bbc.com/mundo/noticias-38972421

[4] Ib.

Tu opinión nos ayuda a seguir creciendo. ¿Querés descargar el boletín en PDF?

Seleccioná la cantidad de estrellas que consideres para habilitar el botón de descarga.